La innovación suele asociarse a nuevas tecnologías, productos o proyectos disruptivos. Sin embargo, antes de que cualquiera de esas iniciativas llegue a materializarse, hay un paso previo imprescindible: generar los espacios adecuados para que las personas puedan compartir retos, intercambiar conocimiento y construir soluciones de forma conjunta.

Esa fue precisamente la esencia del I Foro LANDALUZ de Innovación Agroalimentaria, celebrado en el marco de Innoaliment, donde desde Octantis tuvimos la oportunidad de acompañar a LANDALUZ Clúster Agroalimentario de Andalucía en el diseño y la dinamización de las sesiones de trabajo.

Un espacio para abordar los grandes retos del sector

Durante la jornada facilitamos cuatro mesas de trabajo centradas en algunos de los principales desafíos que marcarán el futuro de la industria agroalimentaria:

  • Sostenibilidad.
  • Digitalización.
  • Trazabilidad.
  • FoodTech.

Más allá de la metodología empleada, el verdadero valor del foro estuvo en la calidad de las conversaciones. Empresas, agentes del conocimiento y socios tecnológicos compartieron experiencias, identificaron retos comunes y exploraron nuevas oportunidades de colaboración desde una perspectiva abierta y constructiva.

Cuando las conversaciones generan innovación

La innovación abierta no ocurre de manera espontánea. Requiere crear contextos donde exista confianza, voluntad de escuchar y predisposición para colaborar.

Cuando diferentes actores del ecosistema se sientan alrededor de una misma mesa con objetivos compartidos, empiezan a aparecer conexiones que difícilmente surgirían en otros entornos. Muchas veces, esas conversaciones son el punto de partida de futuros proyectos, alianzas estratégicas o nuevas líneas de innovación.

Por eso, facilitar este tipo de procesos es tan importante como desarrollar la tecnología que posteriormente permitirá materializar las ideas.

El papel de los ecosistemas de innovación

Uno de los grandes aprendizajes que deja este tipo de iniciativas es que la competitividad de un sector no depende únicamente de la capacidad innovadora de cada organización de forma individual.

Los ecosistemas donde empresas, centros tecnológicos, universidades, startups, clústeres y administraciones colaboran de manera continuada generan un efecto multiplicador: aceleran el aprendizaje, reducen barreras para innovar y favorecen el desarrollo de soluciones con un impacto mucho mayor.

En este contexto, iniciativas como las impulsadas por LANDALUZ contribuyen a fortalecer el ecosistema agroalimentario andaluz y a crear las condiciones necesarias para que la innovación pueda convertirse en un motor real de transformación.

Innovar también es crear confianza

En Octantis creemos que la innovación no consiste únicamente en desarrollar nuevos productos o incorporar nuevas tecnologías.

También implica diseñar procesos de colaboración, facilitar el diálogo entre organizaciones y generar espacios donde las ideas puedan evolucionar hasta convertirse en proyectos con impacto.

Queremos agradecer a LANDALUZ la confianza depositada en nuestro equipo para acompañar este proceso, así como reconocer el compromiso y la calidad de las aportaciones de todas las personas participantes.

Porque la innovación es, ante todo, un proceso colectivo. Un proceso que fortalece las capacidades de quienes participan y contribuye a construir un sector agroalimentario más competitivo, conectado y preparado para afrontar los retos del futuro.

Ayer desde Octantis estuvimos en ApplAI, el Congreso de la IA Aplicada de Euskadi, organizado por BAIC en el Kursaal de Donostia-San Sebastián. Una jornada centrada en la inteligencia artificial aplicada, la empresa, las personas y las nuevas oportunidades de negocio.

La inteligencia artificial como palanca de transformación

La inteligencia artificial ya no es solo una tecnología que se prueba en un proyecto concreto. Se ha convertido en una palanca para repensar cómo trabajan las organizaciones, qué procesos pueden mejorar y qué nuevos servicios, productos o líneas de negocio pueden aparecer. Durante la jornada se compartieron reflexiones muy alineadas con la visión que trabajamos en Octantis: aunque una empresa funcione bien hoy, su producto, servicio o modelo de negocio dentro de 10 años puede ser muy diferente. Por eso es importante empezar cuanto antes a explorar opciones, identificar oportunidades y construir capacidades. Diversificar lleva tiempo, y la IA puede ser una herramienta clave para acelerar ese proceso.

Antes de elegir herramientas, entender el punto de partida

Para avanzar con sentido, el primer paso no es elegir una herramienta de IA. El primer paso es entender desde dónde parte cada organización. Esto implica realizar un diagnóstico de madurez digital que permita analizar procesos, datos, sistemas, herramientas y capacidades tecnológicas. Pero también implica evaluar la madurez de las personas y de la cultura organizativa: cómo se trabaja, qué nivel de conocimiento existe, qué resistencias pueden aparecer y cómo se genera confianza en torno a la adopción de la inteligencia artificial.

Personas, cultura y confianza en torno a la IA

Uno de los grandes mensajes de la jornada fue la conexión entre tecnología y personas. En ApplAI se habló de humanidad, arte, ciencia, ingeniería y tecnología, pero también de confianza, valores humanos, transparencia, explicabilidad, control y responsabilidad. La inteligencia artificial debe estar al servicio de las personas y del negocio, no al revés. Por eso, cualquier proceso de adopción de IA debe contemplar no solo la parte tecnológica, sino también la preparación de los equipos, la gestión del cambio y la construcción de una cultura que permita incorporar estas herramientas de forma útil, responsable y sostenible.

De los pilotos aislados al impacto real

Desde nuestra perspectiva, la clave no está en hacer pilotos aislados, sino en convertir la IA en impacto real. Para ello es necesario identificar casos de uso con sentido, medir el valor que pueden generar, preparar a los equipos y construir una hoja de ruta clara y realista. La IA aplicada debe ayudar a mejorar procesos, tomar mejores decisiones, optimizar recursos y abrir nuevas vías de crecimiento. Pero para lograrlo es imprescindible conectar estrategia, tecnología, personas y negocio.

En Octantis seguimos trabajando para ayudar a las empresas a detectar oportunidades, valorar su punto de partida y avanzar hacia una adopción de la IA útil, responsable y orientada a negocio. Porque innovar hoy es también prepararse para diversificar el negocio de mañana. Gracias a BAIC y a ApplAI por impulsar este espacio de reflexión, aprendizaje y conexión en torno a la inteligencia artificial aplicada.

OCTANTIS participó como ponente, junto a TECNALIA, en la jornada “Datos + IA = Ventaja Competitiva”, celebrada en Laudio/Llodio y organizada por la Federación de Empresas y Autónomos del Valle de Ayala – Aiaraldea Lanean. La sesión estuvo dirigida a pymes interesadas en identificar aplicaciones reales de los datos y la inteligencia artificial, con una orientación práctica hacia la generación de ventaja competitiva, nuevos servicios y modelos de negocio.
La jornada puso el foco en una idea clave: los datos se han convertido en un activo estratégico para las empresas industriales y la IA permite transformarlos en conocimiento accionable. Pero para que esa transformación sea efectiva, no basta con digitalizar procesos o automatizar tareas; es necesario conectar tecnología, estrategia y negocio desde el inicio.

Durante la sesión, OCTANTIS compartió su visión sobre cómo las pymes pueden pasar de iniciativas aisladas de IA a hojas de ruta tecnológicas con impacto real. Tal y como se trasladó en la jornada, el verdadero potencial de la inteligencia artificial no reside únicamente en obtener eficiencias operativas, sino en abrir nuevas líneas de ingreso, desarrollar productos y servicios inteligentes y reforzar la competitividad de las empresas.

Del dato al impacto: una visión conjunta de negocio y tecnología

En su intervención, OCTANTIS subrayó la importancia de abordar los proyectos de datos e IA desde una doble perspectiva: la del negocio y la de la tecnología. Muchas empresas se enfrentan al reto de identificar casos de uso de alto valor, desplegar la infraestructura tecnológica adecuada, incorporar talento especializado y, sobre todo, avanzar hacia una gestión madura del dato.

Sin datos confiables, accesibles y gobernados, la IA difícilmente escala. Por eso, uno de los mensajes centrales de la sesión fue la necesidad de tratar el dato como un activo corporativo, estableciendo modelos de gobierno, infraestructuras adecuadas y una estrategia clara de generación, consumo y explotación de la información.

La metodología presentada plantea un recorrido progresivo: partir del análisis de la situación actual, explorar ámbitos de oportunidad, validar y priorizar casos de uso, definir una hoja de ruta y desplegar soluciones mediante pilotos y demostradores que permitan avanzar con inversión incremental y riesgo acotado.

Casos prácticos para aterrizar la oportunidad

La jornada también permitió conocer casos concretos que muestran cómo los datos y la IA ya están generando impacto en diferentes sectores. Entre ellos, se presentaron aplicaciones orientadas a productos inteligentes, procesos industriales más eficientes, servicios avanzados y espacios de datos como base para nuevos modelos de colaboración entre organizaciones.

Uno de los casos compartidos fue FERSA SPACE, una iniciativa vinculada a la evolución de las cadenas de suministro hacia redes de valor colaborativas. El caso mostró cómo los espacios de datos permiten compartir información de forma segura, eficiente y controlada entre distintos agentes, manteniendo la soberanía del dato y habilitando nuevas oportunidades de optimización y colaboración empresarial.

También se presentó el caso de Grupo TEO, centrado en el análisis neuroemocional aplicado al diseño de interiores. A través de tecnologías de medición objetiva, machine learning y entornos virtuales, el proyecto permite analizar la respuesta emocional de las personas ante determinados espacios, incorporando datos objetivos al proceso de diseño y validación de entornos.

La IA como palanca de transformación para las pymes

El seminario puso de manifiesto que la IA representa una oportunidad especialmente relevante para las pymes, siempre que se aborde desde problemas concretos y con una visión clara de negocio. La convergencia entre datos, inteligencia artificial, sensórica, robótica, visión artificial, conectividad y espacios de datos abre nuevas posibilidades para transformar productos, procesos y servicios.

Desde OCTANTIS, se destacó que el reto no está únicamente en adoptar tecnologías, sino en utilizarlas para construir propuestas de valor diferenciales. Esto implica seleccionar oportunidades con potencial real, validar hipótesis con clientes y mercado, diseñar pilotos y avanzar hacia soluciones escalables que generen impacto económico y competitivo.

La participación en esta jornada refuerza nuestro compromiso con el acompañamiento a empresas e instituciones en procesos de transformación basados en datos, inteligencia artificial e innovación tecnológica, ayudando a convertir el potencial digital en resultados tangibles para el tejido empresarial.

Después de acudir a la Bienal Internacional de Máquina-Herramienta reforzamos una idea: lo diferencial está en conectar lo que la tecnología permite con lo que la industria necesita y hacerlo realidad. En fabricación avanzada la conversación ya no se entiende solo desde la máquina, cada vez pesa más la integración de automatización, datos y software para conseguir resultados operativos sostenibles.

BIEMH es una de las ferias de referencia en Europa en máquina herramienta y fabricación avanzada y ofrece una visión muy práctica de lo que está ocurriendo en el sector. Ver soluciones en funcionamiento y hablar con los actores clave ayuda a entender qué tecnologías están maduras, cuáles siguen en fase piloto y dónde empiezan a aparecer oportunidades reales de adopción en planta.

Startups que empujan soluciones listas para operar

Durante la visita también conectamos con iniciativas emergentes que están aterrizando tecnología en retos operativos reales. En el stand de TECNALIA Research & Innovation, en la #Proactive Factory, pudimos conocer TrebezIA junto a Jon Oñativia, con una propuesta de robots para procesos de intralogística compleja aplicables en distintos sectores. Este tipo de soluciones son especialmente interesantes cuando el foco está en desplegar en entornos reales, convivir con restricciones operativas y demostrar impacto.

¿Cuál ha sido el mayor reto tecnológico al dotar a vuestros robots de la ‘destreza’ necesaria para manipular objetos con alta variabilidad de tamaño y peso sin necesidad de reprogramar el sistema cada vez?
El mayor reto ha sido desarrollar un sistema de percepción y planificación de picking que funcione en tiempo real con objetos que nunca ha visto antes. Conseguir que el robot «entienda» la geometría, el peso aproximado y la fragilidad de un objeto a partir de una sola imagen, y que decida cómo cogerlo de forma fiable, es un problema extraordinariamente complejo. La clave ha sido combinar visión 3D, modelos de IA entrenados con gran diversidad de objetos, y algoritmos de planificación robusta que toleran la incertidumbre.

Viendo vuestra capacidad para integrar IA y robótica de forma tan ágil, ¿cuál es el perfil de empresa que más tiene que ganar con vuestra tecnología, grandes operadores logísticos que necesitan optimizar el ‘picking’ o de PYMES industriales que buscan escalar su producción sin depender de una programación robótica compleja?
Ambos perfiles tienen mucho que ganar, pero por razones distintas. Los grandes operadores logísticos nos buscan porque necesitan escalar operaciones de picking en entornos de alta variabilidad de SKU donde la automatización tradicional no llega. Las PYMEs industriales, en cambio, valoran sobre todo que nuestra tecnología no requiere integración compleja ni programación especializada — pueden desplegar el robot y empezar a operar en días. Si tuviera que elegir el perfil donde el impacto es más inmediato, diría que el operador logístico mediano-grande con alta rotación de referencias.

Aportación y visión de Octantis

Para Octantis tiene un valor añadido porque trabajamos con clientes del sector en iniciativas orientadas a identificar y evaluar soluciones tecnológicas con potencial de escalado. Estar en BIEMH nos ayuda a contrastar enfoques, comparar alternativas con criterios de implantación y volver con aprendizajes directamente aplicables a los proyectos.

Pero no nos quedamos en observar tendencias, vamos más allá: trabajamos para convertir señales del sector en decisiones y estrategia de despliegue. Nuestro enfoque conecta capacidades industriales con una propuesta que se pueda implementar y escalar:

  • Dónde competir con foco en sectores y casos de uso
  • Cómo diferenciarse con una propuesta de valor clara
  • Con qué modelo combinando producto servicio y servitización cuando aplica
  • Con qué aliados activando el ecosistema adecuado

Nuestro trabajo empieza justo ahí, conectando la capacidad tecnológica con la necesidad industrial y convirtiendo el aprendizaje en acción para que la tecnología llegue a planta y en consecuencia al mercado.

Acudimos a BidaIA, el encuentro celebrado en la Torre Iberdrola para impulsar la adopción de la inteligencia artificial en el tejido empresarial. La jornada puso sobre la mesa una idea clave: para que la IA genere impacto real en las empresas, debe abordarse desde una visión práctica, conectada con el negocio y sustentada en una base sólida de datos.

Un punto de encuentro para acercar la IA a las empresas

Más allá del interés creciente que despierta esta tecnología, el verdadero reto está en traducir su potencial en aplicaciones concretas que mejoren procesos, aumenten la eficiencia y generen valor tangible en el negocio.

En este sentido, la jornada sirvió como punto de encuentro entre empresas, instituciones y agentes tecnológicos para compartir visiones, experiencias y aprendizajes sobre cómo avanzar en la adopción de la IA de forma progresiva y realista. El planteamiento del propio itinerario BidaIA refuerza precisamente esa visión: ayudar a las empresas a entender su punto de partida, identificar oportunidades y dar pasos sólidos hacia una adopción efectiva de la inteligencia artificial.

Conversaciones que reflejan los retos reales de la adopción

Durante la jornada, tuvimos la oportunidad de intercambiar impresiones con profesionales de referencia del ecosistema, como Laura Marrón Directora General de BAIC; Cristina Murillo Directora General Adjunta de GAIA; y Jon Ezkerra, coordinador de proyectos de I+D+i en CIE Automotive, también presente en el programa del encuentro.

Estas conversaciones nos permitieron contrastar algunas de las cuestiones que hoy están marcando la adopción de la IA en el entorno empresarial. Por un lado, la gran oportunidad que representa el programa para las compañías que quieren ganar competitividad y explorar nuevas formas de generar valor. Por otro, la necesidad de encajar estas capacidades dentro de servicios, procesos y modelos operativos ya existentes. Y, además, una realidad que no conviene simplificar: adoptar soluciones de IA exige esfuerzo, foco, priorización y capacidad de transformación interna.

Ese equilibrio entre oportunidad y complejidad es, precisamente, uno de los aspectos más relevantes del momento actual. La IA ya no se percibe solo como una promesa tecnológica, sino como una palanca de cambio que requiere visión estratégica y capacidad de ejecución.

El dato, condición necesaria para escalar la IA

Uno de los mensajes más relevantes de la jornada fue el que puso el foco en el dato como base imprescindible para poder escalar la inteligencia artificial. Tal y como se remarcó durante el encuentro, la calidad del dato, su gestión y su gobernanza son pilares fundamentales para que la IA pueda desplegarse con garantías y aportar resultados sostenibles en el tiempo.

Este punto resulta especialmente importante en un momento en el que muchas organizaciones quieren avanzar en casos de uso de IA, pero todavía no cuentan con una base suficientemente madura para hacerlo con solidez. Antes de hablar de escalabilidad, automatización o nuevas aplicaciones, es necesario asegurar que el dato está preparado para sostener ese crecimiento.

Desde Octantis trabajamos precisamente para acompañar a las compañías en la identificación de oportunidades reales de aplicación de la IA, ayudándolas a transformar sus procesos, mejorar su eficiencia y generar impacto tangible en su negocio.

Y en ese camino, creemos que uno de los primeros pasos más valiosos es el diagnóstico de madurez del dato. Este ejercicio permite conocer el punto de partida real de la organización, identificar fortalezas y áreas de mejora en la gestión de la información y definir una hoja de ruta práctica para evolucionar hacia una estrategia del dato más sólida y orientada a negocio.

OCTANTIS y TECNALIA organizaron sesiones del seminario y taller “Del Dato a la Ventaja Competitiva” junto a CEBEK y ADEGI, presentando varios casos de proyectos de puesta en valor de datos utilizando herramientas de IA y generando una ventaja competitiva en el mercado.

La sesión comenzó con una introducción a cargo de Jone Retolaza, gerente de OCTANTIS en donde se destacó la necesidad de alinear estrategia y tecnología para desarrollar el potencial transformador de los datos con IA. “El verdadero potencial de la IA está en que abre la puerta a nuevas líneas de negocio” afirmó Jone, quien mostró por qué es necesaria una aproximación con la doble perspectiva tecnología + negocio si se busca transformar nuevas capacidades digitales en servicios y productos inteligentes que generen mayores ingresos.

Europa y la economía del dato: GAIA-X como catalizador de colaboración segura

Francisca Rubio, gerente de GAIA X España destacó la relevancia que Europa da al desarrollo de una economía digital basada en datos y el papel que juega GAIA X para facilitar que esta colaboración pueda desplegarse en un entorno interoperable, seguro y de confianza. Para explotar el “tesoro” de los datos con IA, la recomendación de Francisca es comenzar por definir los casos de uso y el modelo de negocio. Posteriormente también habría que establecer los modelos de gobernanza y utilizar una tecnología que asegure la interoperabilidad.

Cuatro casos prácticos para aterrizar el impacto

El primero caso práctico estuvo a cargo de Rafael Ispizua, CEO de IparTIC, que está sumando cada vez mayor interés tanto de empresas como de polígonos industriales donde existe amplio potencial para la optimización de consumos eléctricos, gestión de residuos, seguridad y emergencias, mantenimiento y redes, etc. El administrador del polígono actúa como agregador de los datos y le permite ofrecer servicios de valor añadido para las empresas.

Lucía Alcibar-Arechuluaga, CEO de Inkolan, presentó el caso de éxito de su empresa que ha hecho de los datos su activo clave, gestionando una plataforma para suministrar información digital de infraestructuras de agua, gas, electricidad, telecomunicaciones y redes municipales. En Inkolan abordaron tres retos clave: seguridad de datos de infraestructuras críticas, usando tecnología de espacios de datos y gobernanza que la garantizan, inteligencia y contextualización del dato, integrándolos en gemelos digitales de zonas urbanas y servicios de predictibilidad para contratistas, prediciendo intervenciones a través de IA.

Finalmente se presentaron dos casos para optimizar mantenimiento y operaciones. El primero, consiste en el caso de la empresa internacional FERSA, expuesto por Gabriel Aznar de TECNALIA. FERSA fabrica +6M de rodamientos al año que requieren altísimos niveles de calidad (con tolerancias mínimas). Por eso han montado redes de valor compartiendo datos con su cadena de suministro que le permitan predecir la calidad y extrapolar resultados.

El segundo caso está referido a la gestión predictiva de activos energéticos y fue presentado por Sergio Gil, también de TECNALIA. En este caso, se presentaron dos sistemas que demostraron el valor de los datos en la operación y mantenimiento de activos energéticos: 1) optimización del funcionamiento de bombas de calor partiendo de datos de predicción del tiempo y teniendo en cuenta la inercia térmica de un edificio basado en técnicas de control predictivo. Se mostraron ahorros de hasta un 20-40% anuales en el consumo eléctrico. Mediante técnicas de IA y ML, el sistema aprende la relación entre las magnitudes físicas de la bomba y las condiciones de confort del edificio; y 2) para la detección temprana de faltas en máquinas industriales mostrando las limitaciones de aproximaciones meramente data driven, y la virtud de la conjugación de éstas con conocimiento y emulaciones físicas de dominio. Mediante esa imbricación se les dota a las tecnologías de IA/ML de mayor capacidad de generalización y a los modelos físicos de un cariz de tiempo real (mediante la conformación de modelos surrogados).

Los datos se vuelven rentables cuando los tratamos como un activo estratégico

La conclusión estuvo a cargo de Sergio Bandinelli, director general de OCTANTIS, que recalcó que “los datos son rentables”. Los datos se traducen en ahorros, servicios de valor añadido y, en última instancia, en nuevas líneas de ingreso para las empresas. Pero también aflora otro mensaje de fondo: sin datos confiables, accesibles y gobernados, los pilotos no escalan.

¿Por dónde empezar? La respuesta es clara: las empresas que tratan el dato como un activo estratégico (con gobernanza, infraestructuras adecuadas y una estrategia clara de generación y consumo) son las que consiguen que la IA deje de ser una colección de pilotos y se convierta en palanca estructural de competitividad y de nuevos modelos de negocio.

En Euskadi, la SPRI ha lanzado recientemente una ayuda para que las empresas puedan realizar un diagnóstico de la madurez del dato, que tiene como objetivo implementar una estrategia del dato sólida y fiable, identificando sus puntos fuertes y las áreas de mejora en la gestión de la información. La empresa obtiene una visión clara de su situación actual y una hoja de ruta práctica para evolucionar hacia sus objetivos de valorización de datos. OCTANTIS es una consultora homologada por SPRI para la realización de este diagnóstico y asesoramiento.

El lunes 23 de febrero de 2026, hemos asistido a la gala de Euskadi Avanza 2026, celebrada en el Auditorio del Museo Guggenheim Bilbao, donde QUBIZ.team ha recibido el reconocimiento a Empresa Novel.

Como Octantis, hemos querido aprovechar este punto de encuentro para conversar con Jorge de la Herrán y Crespo (fundador de QUBIZ.team) y entender mejor qué hay detrás de una compañía que está llevando la sensórica cuántica desde el laboratorio hacia aplicaciones con impacto real en ámbitos como agua, energía, industria y salud.

QUBIZ.team: hacer visible lo invisible

QUBIZ.team se define como una deep-tech centrada en quantum sensing y metrología avanzada, con un objetivo claro: convertir ciencia de frontera en soluciones robustas para retos críticos. Desde Bilbao, con actividad ligada al ecosistema cuántico vasco, trabajan para elevar los estándares de medición y transformar datos complejos en información accionable.

Su foco inicial está muy ligado al agua (por ejemplo, detección y monitorización de contaminantes en tiempo real), pero su hoja de ruta se extiende a múltiples sectores: agroalimentación, salud y farma, industria, química y energía.

Entrevista a Jorge de la Herrán y Crespo (QUBIZ.team)

A continuación, compartimos la entrevista completa:

Acabáis de recibir el premio a Empresa Novel en Euskadi Avanza 2026. ¿Cómo nació QUBIZ.Team? Ejemplo: cómo surge la idea, el por qué, la estrategia.

QUBIZ.team nace en el año 2022 en BAT (B Accelerator Tower) a través del encuentro de 3 personas, 3 visiones y 3 Jorges con un único reto. Desarrollar un sistema de analíticas avanzadas de agua a través de una solución basada en sensórica cuántica. Un Jorge puso el reto sobre la mesa ya que llevaba años investigando los sistemas de calidad de agua y el escalado de las soluciones convencionales, otro actuó de hilo conductor entre las visiones para hacerlas converger y otro desarrolló un modelo teórico ambicioso para empezar a modelar y proponer la base para comenzar la experimentación. Reto: convertir analíticas de años en segundos. Miles de experimentos y muchas sesiones de reflexión, contraste y análisis, siempre fuera de horario laboral, nos llevaron a nuestro primer «Eureka» en diciembre de 2023. A partir de ahí todo ha fluido alrededor de un equipazo comprometido en todas las áreas que forman esta unidad de negocio con vocación de impacto económico, social y ambiental (acabamos de obtener la certificación B-Corp).

Muchos proyectos nacen de equipos pequeños y multidisciplinares. ¿Cómo se formó vuestro equipo fundador y qué fortalezas tiene?

Está en la anterior respuesta, abundando, creo que el principal elemento diferenciador y lo que nos hace únicos es la capacidad de nuestro equipo fundador. Cabeza grande y brazos pequeños. Gran capacidad intelectual, investigadora, estratégica, visión empresarial y de desarrollo de negocio y creativa. Primero trabajamos siempre un marco teórico antes de lanzarnos a un prueba-error sin brújula o sentido. Cada uno sabe cuál es su rol, unos hablamos de empresa y producto y otros de investigación, pruebas de concepto y experimentos, pero todos estamos orientados a la aplicabilidad y a la solución hacia el mercado.

¿Qué hitos o momentos críticos han marcado vuestro recorrido hasta ahora?

Sin duda el hito que nos hace pasar de la invisibilidad inicial a estar en todos los foros ha sido la consecución del «Sello de Excelencia del EIC Accelerator» en febrero de 2025. Siempre con la humildad del conocimiento por delante, este hito nos ha aportado ilusión y sana ambición para poner un horizonte con el objetivo de ser una TIER1 europea. El momento crítico llega ahora para conseguir la financiación adecuada para escalar y dar el salto necesario.

¿Qué elementos hacen única vuestra tecnología y por qué el mercado actual favorece su adopción?

Actualmente tenemos un roadmap de producto en la calle a corto-medio plazo en analíticas de agua, pero hemos desarrollado marcos teóricos y pruebas con resultados muy prometedores en varios proyectos que ya tenemos en marcha en el sector de la energía, la salud, farma y fabricación industrial. Seguimos intentando hacer visible lo invisible en el mundo de la medida para la humanidad.

Si proyectas QUBIZ.Team dentro de cinco años, ¿cuál sería el titular que te gustaría ver?

Sin duda vendría en el tema de salud con la capacidad de poder desarrollar alertas tempranas en el desarrollo de tumores previo a la aparición de metástasis. Eso sí, con un texto previo de: «La multinacional vasca lo vuelve a hacer y desarrolla un sistema de medición único en el mundo para….»

“No queremos ser la mejor empresa del mundo…”

En la conversación, el equipo ha compartido una frase que resume bien su enfoque de impacto y su forma de entender la tecnología:

“No queremos ser la mejor empresa del mundo sino la mejor empresa para el mundo”.

Una idea que encaja con el tipo de innovación que busca tracción real: rigurosidad científica, ambición empresarial y utilidad práctica en sectores donde medir mejor significa decidir antes, reducir riesgo y mejorar resultados.

En Octantis trabajamos precisamente en ese espacio entre estrategia, tecnología y adopción: entender qué hace diferencial una capacidad (como la sensórica cuántica), qué condiciones de mercado aceleran su implantación y cómo se construyen hojas de ruta realistas para convertir promesas tecnológicas en impacto.

Gracias a QUBIZ.team por abrirnos su visión en un momento tan significativo y enhorabuena por el premio a Empresa Novel en Euskadi Avanza 2026.

El jueves 12 de febrero de 2026, acompañamos la jornada “Innovación en la Soldadura Industrial Automatizada”, celebrada en el Proactive Factory Lab (TECNALIA MK7) y organizada por Tecnalia Research & Innovation junto a su equipo de expertos y tecnólogos.

El encuentro reunió a 80 profesionales y empresas del sector, que pudieron explorar cómo las tecnologías emergentes están acelerando la transformación de la productividad y la calidad en los procesos de fabricación.

Tecnologías que están cambiando el escenario de la soldadura

A lo largo de la sesión se abordó el impacto de distintas palancas tecnológicas, entre ellas:

  • Automatización inteligente e IA aplicada
  • Robótica y sistemas avanzados de control
  • Fabricación híbrida y procesos combinados
  • Soluciones de alta deposición
  • Soldadura láser
  • Uniones avanzadas y nuevas configuraciones de proceso

Ponencias, casos reales y demostraciones en planta

La jornada combinó ponencias técnicas, casos reales y demostraciones en taller, con un enfoque orientado a necesidades concretas de las empresas y a soluciones con aplicación práctica.
Además, se impulsaron mesas de trabajo para identificar oportunidades a corto plazo y debatir retos comunes con especialistas de referencia.

Grupos de trabajo: convertir retos en líneas de acción

Tras las ponencias y la visita al taller, Octantis facilitó un espacio de diálogo orientado a:

  1. Escuchar la casuística real de las empresas (retos, barreras, prioridades).
  2. Detectar encajes donde Tecnalia y Octantis pueden apoyar y colaborar.
  3. Recoger la visión del sector para seguir evolucionando activos y soluciones como iWELD, con foco en aportar valor y competitividad.

Desde Octantis, acompañamos el proceso para dar foco a los desafíos y transformarlos en líneas de acción. Porque lo valioso no es solo “detectar retos”, sino priorizarlos y decidir el primer paso, conectando necesidades reales con soluciones tecnológicas que generen impacto en productividad.

Agradecemos a Tecnalia Research & Innovation y a todo el equipo la confianza y la colaboración para impulsar este encuentro de innovación.

 

 

El pasado viernes, Octantis participó en la jornada de Grupos de Trabajo del Club de Calidad de Asturias, un encuentro clave para la generación de conocimiento compartido y el fortalecimiento de redes de colaboración. Con 9 grupos en funcionamiento y una energía positiva y comprometida, la jornada reafirmó el valor de los espacios de trabajo colaborativo como motor de mejora continua.  

Dinamización de procesos con enfoque en resultados

Octantis  participó en el evento, integrándose de forma natural como extensión del equipo organizador para guiar conversaciones y asegurar que los debates generaran valor. Nuestro enfoque fue potenciar el diálogo abierto, fomentar la co-creación y facilitar el desarrollo de ideas desde una perspectiva multidisciplinar.  

Agradecemos al Club de Calidad de Asturias por la confianza depositada en Octantis y por la oportunidad de contribuir a un evento que promueve el conocimiento compartido. 

El pasado viernes 16 de enero de 2026, se celebró un workshop de reflexión y co-creación con empresas del sector químico, organizado por AVEQ-KIMIKA – Asociación Vasca de Empresas Químicas, con el objetivo de identificar retos reales del sector y transformarlos en oportunidades de innovación y negocio.

La jornada fue dinamizada por Alberto Ibáñez Merino, de Octantis, junto a Luis Blanco Urgoiti y el equipo de AVEQ-KIMIKA, y contó con la participación de Luis Pedrosa, Director of Strategy – Energy, Climate and Urban Transition en TECNALIA Research & Innovation.

Innovación como capacidad continua en un entorno cambiante

La sesión se planteó con un enfoque eminentemente práctico, orientado a poner sobre la mesa los desafíos actuales de las empresas químicas y analizar cómo la I+D+i, la innovación y la tecnología pueden convertirse en palancas reales de competitividad.

En un contexto marcado por cambios acelerados en el mercado, la regulación y las tendencias tecnológicas (como la inteligencia artificial, el uso intensivo del dato o la automatización), la innovación deja de ser una iniciativa puntual para convertirse en una capacidad estratégica continua: identificar problemas, priorizarlos y aterrizarlos en proyectos concretos.

Retos estratégicos y oportunidades tecnológicas

Durante la dinámica colaborativa, las empresas participantes trabajaron con un doble objetivo:

  1. Identificar retos y oportunidades que requieran inversión en I+D+i, abriendo la puerta a proyectos colaborativos, tanto dentro del propio sector como con otros ámbitos industriales.
  2. Explorar el papel de la digitalización como motor de competitividad, sostenibilidad y cumplimiento normativo, profundizando en palancas clave como la circularidad, la descarbonización y el desarrollo de productos de menor impacto ambiental.

En este marco, se identificaron retos estratégicos alineados con los principales pilares de la sostenibilidad industrial:

  • Circularidad.
  • Descarbonización.
  • Desarrollo de productos de menor impacto ambiental.
  • Digitalización y uso avanzado del dato.

Asimismo, se realizó un mapeo de necesidades y oportunidades tecnológicas que servirá como punto de partida para la definición de futuros proyectos colaborativos de I+D+i.

Miradas complementarias para construir soluciones

En la jornada participaron perfiles diversos de las empresas asociadas (dirección, desarrollo de negocio, innovación / I+D+i, producción) aportando visiones complementarias y enriqueciendo el análisis, junto a expertos de TECNALIA. Esta diversidad permitió abordar los retos desde una perspectiva transversal, conectando estrategia, tecnología y operación.

Desde Octantis valoramos especialmente este tipo de espacios, que facilitan la conexión entre empresas, conocimiento y capacidades tecnológicas, y que permiten avanzar hacia soluciones compartidas con impacto real en el sector.

Agradecemos a AVEQ-KIMIKA, a su secretario general Luis Blanco Urgoiti, a Estela Vega Suárez y a todo su equipo por abrir este espacio de encuentro y por contar con Octantis y TECNALIA para esta jornada de reflexión e innovación conjunta.